El roncar y la apnea del sueño
¿Pero quién está roncando?

En términos generales, puede decirse que nuestra zona paladar es blanda con el fin de que podamos hablar de forma clara y con matices.
En la mayoría de los casos sólo roncamos mientras dormimos. El ronquido se produce por el aire que al respirar se exhala de forma comprimida a través de la cavidad faríngea estrechada, haciendo por ello vibrar el velo del paladar. Como la musculatura se relaja mientras dormimos, el paladar inferior junto con la lengua se retraen de modo que se estrecha la vía respiratoria. Este efecto puede verse amplificado cuando se da una tensión disminuida en los tejidos y existe sobrepeso. Por este motivo el problema del ronquido aumenta considerablemente a medida que nos hacemos mayores.

En principio roncar no es peligroso, pero incluso la emisión de sonidos leves y regulares puede producir afonía, dolores de garganta o sequedad en la boca. A esto hay que añadir la molestia que supone el ruido, poniendo a prueba en muchos casos las relaciones de pareja.

Apnea del sueño

Hay que tomar medidas cuando el ronquido tiene un volumen considerable y una frecuencia irregular, pues puede ser un síntoma de apnea del sueño. En estos casos las vías respiratorias pueden cerrarse completamente por periodos de hasta dos minutos y cien veces a la hora. A causa de la interrupción de la respiración o la falta total de respiración se produce una reacción en el cerebro que hace que el afectado se despierte. La persona que ronca se despierta instintivamente para seguir respirando, de esta forma se interrumpe el sueño de forma involuntaria y el organismo no puede entrar en la fase de sueño profundo. Además este fallo respiratorio conlleva un descenso de la frecuencia cardiaca y una hipooxigenación de la sangre que pueden ser graves y asimismo aumenta la presión sanguínea.

Las posibles consecuencias pueden ser:
  • Presión sanguínea elevada y fallos de ritmo cardiaco
  • Mayor probabilidad de accidente cerebrovascular e infarto de miocardio
  • Apatía y depresión
  • Cansancio durante el día y problemas de concentración
  • Narcolepsia durante el trabajo y mientras se conduce
Conclusión:
Las personas que roncan y que durante el día se encuentran cansadas, decaídas e irritables o que padecen falta de concentración deberían acudir a la consulta del médico. En Alemania entre el 5 y el 10 por ciento de la población padece esta afección.

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